LOUIS VUITTON SE ENSAMBLA CON MAESTROS ARTESANOS DE OAXACA, REALIZAN COMERCIO JUSTO

OAXACA – La empresa francesa de maletas y bolsos Louis Vuitton se asoció con Maestros Artesanos de Oaxaca para crear detalles personalizados en baúles de paredes rígidas, mismos que fueron presentados en la capital del estado como parte de la colección “Powers Animals”.

Estos oaxaqueños representan a los artesanos más expertos en pintura zapoteca del pueblo de San Martín Tilcajete en valles centrales de Oaxaca. La colaboración celebra la rica cultura indígena zapoteca y el respeto de la ciudad por los procesos artesanales, el patrimonio y el simbolismo natural.

Durante este evento excepcional, los clientes interactuaron directamente con artesanos del taller de Taller “Casa Don Juan” bajo la dirección de Waldo Hernández, para crear su arte personalizado de “animal de poder” en 15 piezas de Louis Vuitton.

Los veinte “animales poderosos” son representativos del calendario zapoteca que incluyen el camaleón, coyote, tortuga, iguana, serpiente, armadillo, venado, conejo, rana, perro, mono, búho, zarigüeya, jaguar, águila, ruiseñor, mariposa, caracol, pez y colibrí, y aparecen comúnmente en tallas de madera de copal conocidas en todo el mundo como Alebrijes de Oaxaca.

Esta alianza fue desarrollada de acuerdo con las prácticas de comercio justo y con respeto al arte y sus creadores. Este proyecto ha sido creado bajo los más altos parámetros de respeto y buenas prácticas en las Leyes Federales de Derecho de Autor y la Ley de Salvaguarda del Conocimiento, Identidad y Cultura de las Comunidades Indígenas.

La curadora de este proyecto, Natalia Herrera Salgado, señaló que éste es el “maridaje perfecto entre dos comunidades de maestros artesanos”, por un lado los franceses que desde hace mucho tiempo se han dedicado a la creación de baúles y maletas, trabajando el forro y la madera; por el otro, los artesanos oaxaqueños que trabajan “con gran belleza el copal, creando tonas, nahuales y animales de poder”.

LOUIS VUITTON, LA MARCA

Louis Vuitton, que el negocio de maletas y bolsos que abrió en París en los años 50 del siglo XIX llegaría a ser una de las marcas de referencia a finales del siglo XX.

El buen hacer, la calidad de los materiales y la exclusividad de los diseños convirtieron a Maison de la “L y la V”, historia viva de los últimos siglos, en un referente de la marroquinería de lujo. El éxito pasó de padres a hijos y de hijos a nietos hasta lograr ser, con su fusión en 1989 con Moët Hennessy, el mayor conglomerado de grandes nombres que es hoy en día, un auténtico nuevo modelo de empresa global y todopoderosa.

Logrado prácticamente todo en su ámbito, en 1997, Louis Vuitton decidió lanzarse a la conquista del prêt-à-porter. Para ello contrataron y dieron carta blanca a un joven diseñador neoyorquino -procedente de Perry Ellis y responsable de la difusión y popularización del movimiento grunge- llamado Marc Jacobs. La empresa, con una tradición legendaria, había encontrado en un amante de lo retro -“el romance está en el pasado y en el presente: eso es lo más importante para mí”- a la horma perfecta para sus nuevos zapatos. Así comenzó un idilio que dura hasta hoy. Culpable de las últimas fiebres del mundo de la moda como la obsesión por el ladylike de los 50, el amor por el vintage o las capas sobre capas de ropa, el responsable y director creativo de las líneas femenina, masculina y crucero -además de su marca, Marc Jacobs, y de su segunda línea, Marc by Marc Jacobs- de Louis Vuitton es uno de esos pocos diseñadores capaces de predecir, temporada tras temporada, las tendencias que arrasarán sobre las pasarelas e inundarán las calles. “Creo que la moda depende y vive del cambio, y eso es precisamente lo que me fascina”, comenta él.

Uno de los puntos fuertes de la marca, y del propio Marc Jacobs, han sido sus colaboraciones con diferentes creadores y artistas, desde la directora, musa y amiga de Jacobs, Sofia Coppola, pasando por el rapero Pharrell Williams o el japonés Murakami. “Todos son muy diferentes, pero tienen algo en común: son muy interesantes, tienen energía, curiosidad, sentido de la aventura y amor por diferentes manifestaciones de la cultura popular”, comenta el diseñador al respecto.

Después del desfile de primavera-verano 2014, Marc Jacobs anuncia que abandona la casa de moda tras más de 15 años para centrarse en su propia marca. El francés Nicolas Ghesquière, procedente de Balenciaga, es el encargado de sustituirle.

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