MÁS DE 30 MIL ABUELOS HAN MUERTO EN MÉXICO POR COVID

MÉXICO – Abandono, enfermedad y pobreza, -que se han agudizado durante la pandemia de Covid-19, es el común denominador de la vida -en la mayoría- de los más de 15 millones de adultos mayores que habitan en nuestro país.

A la fecha, de acuerdo a datos de la Secretaría de Salud, existen más de 112 mil 634 personas mayores de 60 años que se han contagiado del virus SARS-CoV-2. Mientras que 33 mil adultos mayores han fallecido en lo que va de la emergencia sanitaria, se informó en el último reporte publicado el 15 de agosto.

En estos casos, la hipertensión y la diabetes son las comorbilidades que se presentaron con mayor frecuencia, agravando los síntomas de coronavirus, hasta ocasionar la muerte, por lo que la letalidad en este rango de edad, se ubica en un 32 por ciento.

AISLAMIENTO POR COVID-19 AUMENTÓ CASOS DE DEPRESIÓN

De acuerdo al Instituto Nacional de Geriatría, en nuestro país, casi tres millones de adultos mayores presentan un grado de deterioro funcional y cerca de un millón 894 mil personas son totalmente dependientes de su familia.

En entrevista con Excélsior, Alfredo López Partida, Médico Geriatra, señaló que durante la pandemia de coronavirus, los casos de depresión entre las personas de la tercera edad, han aumentado, lo cual, dijo, es muy grave, porque de no atenderse, la depresión puede exacerbar padecimientos que ya tenían y además puede llevarlos a la muerte.

Explicó que el aislamiento, la falta de contacto con sus seres queridos, el fallecimiento de familiares o hijos, y toda la problemática social y económica, que ha traído la contingencia sanitaria, son los factores que han incrementado el impacto de esta enfermedad.

“Además de la preocupación económica, está la carencia de afecto y de atención por parte de los hijos o de la familia, porque desafortunadamente entre más grande es la familia, es menor la atención a los abuelos, quienes están ávidos de sentirse queridos.

“Sabemos que para cuidarlos, no debemos abrazarlos, ni besarlos y esta situación los lleva a la tristeza y a una profunda depresión, que se agrava con la falta de dinero y de apoyo.

“Si una persona de la tercera edad está aislada, no convive con sus familiares, amigos o vecinos, se deprime. La depresión es algo que desafortunadamente se ve con mucha frecuencia en el adulto mayor y la depresión es una enfermedad que se debe atender porque lleva a la muerte.

“Lentamente va minando, debilitando al paciente geriátrico y lo va haciendo más frágil ante enfermedades incluso que ya tenía”, detalló.

VULNERABILIDAD ECONÓMICA ANTE COVID-19

De acuerdo al Centro de Investigación Económica y Presupuestaria, (CIEP), a consecuencia de la emergencia sanitaria por Covid-19, 753 mil adultos mayores de 68 años, están en riesgo de perder su trabajo, situación que aumentará su dependencia económica a la pensión gubernamental para adultos mayores, la cual, hasta el pasado mes de junio, solo les alcanzó para cubrir la línea de bienestar mínimo rural.

Actualmente, el 23 por ciento de las personas mayores de 68 años sigue trabajando, “a pesar de estar en edad de retiro y de ellos, el 43 por ciento, labora en actividades con alto riesgo de desempleo”, señaló el CIEP.

En su estudio, añadió que el apoyo económico bimestral de 5 mil 240 pesos que otorga el Gobierno Federal, no contempló al grupo de adultos mayores entre 60 y 64 años que pertenecen a una comunidad indígena a pesar de que están afectados por las mismas medidas de confinamiento estricto.

jcp

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