SLIM SALVARÁ A MÉXICO; AMLO NO TIENE EL CAPITAL NI LAS RELACIONES PARA ADQUIRIR LAS VACUNAS

La agencia británica de noticias BBC, entrevistó a Francisco González, profesor de Política Latinoamericana de la Universidad Johns Hopkins de EE.UU., referente mundial en el monitoreo y estadísticas de la pandemia del COVID-19.

El experto mexicano, involucrado en el análisis y diagnóstico de la universidad americana, califica de “muy deficiente” el manejo de la epidemia por parte del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, pero cree que su implicación en el proyecto de la nueva vacuna podría permitirle dar un giro a su estrategia.

A México, como a Brasil y Estados Unidos, les está yendo igual de mal por la ausencia de un liderazgo político efectivo, que inicia en los propios presidentes.

Cuando López Obrador, Trump o Bolsonaro se burlaron de la pandemia y la menospreciaron, cuando siguen enviando mensajes contradictorios sobre la virulencia de la misma… no es posible que la sociedad responda y haga lo que se requiere durante la epidemia.

Es tan fácil como preguntarse: “¿Está usando cubrebocas el líder?”.

Tanto AMLO (como se conoce a Andrés Manuel López Obrador) como Trump y Bolsonaro se rehúsan, y aquí es como los padres con sus hijos: los ciudadanos actúan y aprenden por ejemplo de lo que ven. El liderazgo empieza por la conducta del líder.

No hay duda de que cuando se escriba la historia de la pandemia, liderazgos como los de AMLO, Trump y Bolsonaro se destacarán como lo que no se debería haber hecho.

¿Pero el gobierno dice que, precisamente, su objetivo era alargar la epidemia para que no hubiera aumentos de casos tan pronunciados como en Europa y se saturaran los hospitales, algo que asegura ha conseguido evitar?

Esa idea de “administrar” una epidemia me parece un concepto escandaloso. Si a una epidemia no se le cerca, si no se le acorrala lo más posible, termina fuera de control.

Así que esa idea no solo no es efectiva, sino que es una justificación patética en lugar de hacer lo que hicieron otros como Corea del Sur, Japón o Canadá, donde lo tienen controlado y nadie dice que se ha ganado la batalla o que se ha domado la epidemia, como en México, porque saben que puede haber mutaciones del virus.

Que en México vengan y digan “no, lo teníamos contemplado de antemano, queríamos administrar la epidemia poco a poco” ilustra el nivel y la ausencia de liderazgo efectivo.

¿Qué recomendaría entonces a las autoridades mexicanas?

La epidemia puede cambiar si se toman en cuenta medidas que deben ir acompañadas como en otros países de una capacidad para sancionar a los individuos que están violando la ley, poniéndose en peligro a ellos mismos y al resto de la sociedad.

En México no lo veo, pero en países como Francia o España la cuarentena iba en serio. La situación requiere que medidas como la distancia social o las cuarentenas no sean solo recomendaciones, sino obligatorias.

Pero los líderes de México, y de nuevo Brasil y EE.UU., no quieren asumir la responsabilidad de tomar decisiones impopulares.

Otros países empezaron muy mal, como China o Italia, pero remontaron gracias a medidas draconianas y a tomárselo en serio, a empezar la contención con pruebas masivas, identificación de positivos y aislamiento.

¿Y el anuncio de que México y Argentina producirán y distribuirán para América Latina la vacuna de AstraZeneca y Oxford gracias a la financiación de la Fundación Carlos Slim? ¿No es una buena noticia para el país?

Fue un anuncio, sin lugar a dudas, importante e inesperado. Que el grupo de Carlos Slim le apueste al tema de la vacuna fue una sorpresa positiva.

Sin duda, es un gol a favor de Slim, de México y, por lo tanto, también para el gobierno de López Obrador, con quien el millonario tiene una asociación informal desde hace muchísimos años, cuando AMLO era jefe de gobierno del Distrito Federal (2000-2005).

Slim participa comprando y financiando, por lo que de alguna manera, México tendrá prioridad con las vacunas.

El mensaje no puede ser más claro: Slim está dando un espaldarazo y empujando hacia arriba a AMLO, porque su gobierno no tiene el capital ni las relaciones para hacer lo que Slim va a hacer.

Las malas decisiones empujaban abajo al presidente. Esto le da oxígeno que había perdido ante un número de malas decisiones desde que se declaró la pandemia y podría ayudar a darle la vuelta y empezar con una página en limpio.

El grupo Slim le tiró un salvavidas al gobierno mexicano.

¿Cuál cree que ha sido el mayor fallo y el mayor acierto de la táctica de México frente al coronavirus?

En general, el manejo de la epidemia del gobierno de México ha sido muy deficiente.

Ha sido reacio a cambiar su postura pese a haber evidencia de que lo que se está haciendo es erróneo. No ha querido aceptar esos errores iniciales y admitirlos en público para cambiar.

No quieren que el gobierno se vea sin brújula, perdido, porque así es como inició la respuesta y así ha seguido.

Entonces no hay hasta el momento puntos positivos que darles, algo que me encantaría porque se trata de mi país.

Pero no, hasta el momento se ha visto como una estrategia deficiente y politizada, por lo que se está jugando con la vida de miles de personas.

BBCNEWS

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