4 MILLONES DE JÓVENES PERDERÁN LA ESCUELA Y TRABAJO POR COVID EN MÉXICO

MÉXICO – La pandemia del COVID-19 ha complicado aún más la situación de los jóvenes en México que ya de por sí era grave, pues se estima que haya un incremento de cuatro millones de jóvenes más que quedarán fuera de la escuela y el trabajo por esta crisis sanitaria y económica que impacta al país.

Lo grave es que el incremento de casi 14% de jóvenes fuera de la escuela y el trabajo por la crisis actual, puede producir un incremento de 17% en la tasa de criminalidad en México, advierte la Alianza de Jóvenes con Trabajo Digno

En el Día internacional de la Juventud, esta organización recuerda que los efectos negativos de esta crisis son múltiples pues por cada punto porcentual de jóvenes que no estudian y no trabajan la tasa de criminalidad se incrementa 1.16 puntos porcentuales, detalla Tere Lanzagorta, directora de YouthBuild México

Recalca que antes de la pandemia del COVID-19, había al menos 12 millones 100 mil jóvenes entre 15 y 29 años de edad en esta condición de que no estudiaban, no trabajaban o bien tenían empleos de alta precariedad sin ingreso suficiente ni seguridad social.

Cinco millones 600 mil que no estudian ni trabajan (JNET), y seis millones 500 mil por tener trabajos de alta precariedad, sin ingreso suficiente y sin seguridad social, explica.

La Alianza de Jóvenes con Trabajo Digno advierte que cerrar las puertas del empleo a la juventud en México en medio de esta pandemia “es un grave error” que le puede costar muy caro al país y perfila una generación perdida de jóvenes.

“Genera riesgos no sólo para las personas jóvenes y sus familias, sino también para sus comunidades y para el país. Para salir adelante de la crisis, México requiere aprovechar todo el potencial y el talento de la juventud. Si queremos aspirar a una recuperación económica sostenible después del COVID-19, urge crear oportunidades para que haya más jóvenes con trabajo digno”, advierte.

Para las personas jóvenes —agrega—, el círculo vicioso de las desventajas se inicia al quedar fuera de la escuela sin haber concluido el ciclo de formación y se agrava al no conseguir trabajo o tener un trabajo precario e informal, sin protección social y sin derechos.

MUJERES EXCLUIDAS

Si bien el panorama en medio de esta crisis económica por la pandemia es complicado para todos los jóvenes, las mujeres de este sector enfrentan una doble fuente de discriminación y exclusión: hay tres millones 833 mil mujeres jóvenes sin trabajo, que expresan no estar disponibles para trabajar porque tienen que realizar trabajos de cuidado y domésticos sin paga.

“Están totalmente excluidas del sistema laboral pese a realizar tareas indispensables para sus familias y para la sociedad”, acusa este reporte.

Recalca que las barreras de inclusión económica para las mujeres jóvenes son aún mayores.

Para trabajar, las mujeres tienen que resolver dónde dejar a sus hijas e hijos pequeños, si los hijos e hijas están ya en edad escolar deben resolver además quién les recoge, les da de comer y les acompaña en sus tareas escolares. Y por si fuera poco, muchas veces aun cuando trabajan de manera remunerada a tiempo completo, mantiene la obligación sexista de realizar la mayor parte de las tareas del hogar.

Abunda que en muchos casos, son mujeres proveedoras y sin pareja. Son una parte sustancial de “hogares de jefatura femenina”, que tienen que asumir todas las responsabilidades, por su condición de madres.

CDM

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