EUROPA SE ALISTA ANTE SEGUNDA OLA; 660 MIL DECESOS GLOBALES POR COVID

EUROPA.- En toda Europa, los países están tomando medidas para evitar ser abrumados por otra oleada de infecciones por el COVID-19.

El número de casos de coronavirus en el Reino Unido pasó el lunes de 300.000 y en Alemania, el jefe de Personal de Ángela Merkel, Helge Braun, instó a los alemanes a bajar el reciente número de casos diarios de más de 800, a menos de 500.

La pandemia de coronavirus “continúa acelerándose”, con una duplicación de casos en las últimas seis semanas, dijo la Organización Mundial de la Salud (OMS).  A nivel mundial la pandemia del covid-19 originado en la ciudad china de Wuhan ha registrado en las últimas 24 horas 194 mil 300 nuevos casos, lo que eleva el balance a más de 16.7 millones de personas contagiadas y más de 660 mil decesos.

Bélgica introduce nuevas medidas de distanciamiento social

Bélgica reveló el lunes un conjunto de drásticas medidas de distanciamiento social destinadas a evitar un nuevo confinamiento general en medio de una oleada de contagios por COVID-19.

La primera ministra Sophie Wilmes dijo que a partir del próximo miércoles los contactos fuera de los círculos familiares se limitarán a las mismas cinco personas durante las próximas cuatro semanas. Los residentes belgas tienen actualmente permitido reunirse con 15 personas diferentes. Las medidas no se aplican a los niños menores de 12 años.

“Nuestro objetivo es claro – evitar otro confinamiento completo”, dijo Wilmes después de una reunión del Consejo de Seguridad Nacional.

Wilmes dijo que las nuevas medidas – que también incluyen la reducción de los límites de multitudes en los eventos públicos a 100 personas en el interior y 200 personas en el exterior – podría ser suficiente para evitar nuevas restricciones y para asegurar que los niños puedan volver a la escuela en septiembre, después de las vacaciones de verano.

Francia quiere que las empresas acumulen un stock de mascarillas

Francia y Bélgica recomiendan a los viajeros que abandonen los planes de pasar sus vacaciones de verano en Barcelona y sus playas cercanas.

También el lunes, el Gobierno envió una nota a las empresas, aconsejándoles “construir una reserva preventiva de máscaras protectoras durante diez semanas para poder hacer frente a un posible resurgimiento de la pandemia”.

El suministro de mascarillas ha mejorado, pero el Ejecutivo instó a los empleadores a que “colectivamente se aseguren (de que) tengan el equipo necesario para proteger a los empleados” para asegurarse de que pueden seguir con sus actividades.

A partir del 20 de julio, Francia ordenó el uso obligatorio de las mascarillas en las tiendas y en los locales cerrados. La medida se adoptó poco después de que en la zona de Mayenne, en la región del Loira, se produjeran varios brotes de COVID-19, y las autoridades registraran un aumento marginal de las infecciones en la región de París.

Francia ha evitado hasta ahora reforzar el bloqueo, pero la tasa de infección ‘R’ del país creció en un preocupante 1,3 el sábado, lo que significa que las personas infectadas contaminan a otras 1,3 en promedio.

Los contagios diarios reportadas por el país también están aumentando, llegando a más de 1.100 el viernes.

Las autoridades sanitarias han advertido que Francia corre el riesgo de dar un paso atrás en la batalla contra el virus, que ha matado a más de 30.000 personas, ya que los indicadores actuales de infección se parecen a los que se vieron en mayo al final del estricto confinamiento de dos meses.

“Hemos cancelado gran parte de los progresos que habíamos logrado en las primeras semanas de la flexibilización del bloqueo”, dijeron las autoridades sanitarias, advirtiendo también que los ciudadanos franceses parecen estar bajando la guardia durante sus vacaciones de verano y que los que dan positivo no se aíslan lo suficiente.

Las autoridades francesas han impuesto recientemente una multa de 135 euros a las personas que no lleven mascarilla en los espacios públicos cerrados.

La industria turística española busca formas de mitigar el aumento en los casos

España está luchando contra un nuevo brote de casos de coronavirus, lo que ha llevado a Reino Unido a reintroducir una cuarentena de 14 días para los viajeros que llegan de España.

Los hoteleros españoles están sugiriendo que los turistas extranjeros se hagan una prueba de coronavirus cuando salgan de su país y otra antes de volver a casa.

La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos dice que esa norma europea eliminaría la necesidad de que todos los viajeros a ciertos países tengan que entrar en cuarentena cuando lleguen a casa.

El presidente de la confederación, Jorge Marichal, dijo el lunes que los hoteles españoles están dispuestos a pagar por las pruebas a sus huéspedes al final de su estancia.

El presidente del Gobierno de Cataluña, Quim Torra, dijo el lunes que la región estaba en una fase crítica y que la aplicación efectiva de medidas de protección y la permanencia en casa sería crucial para prevenir una segunda oleada.

“Nos enfrentamos a los 10 días más decisivos del verano”, dijo Torra a los periodistas en una conferencia de prensa en la sede del gobierno.

La semana pasada, Cataluña ordenó el cierre de todos los locales de ocio nocturno durante 15 días y aplicó un toque de queda a medianoche en los bares de Barcelona y Lleida y sus alrededores, en un esfuerzo por contener la propagación del virus, especialmente entre los jóvenes.

Alemania introduce las pruebas del COVID-19 para los viajeros que regresan de zonas de alto riesgo

El ministro de Salud de Alemania, Jens Spahn, anunció que impondría pruebas para detectar el nuevo coronavirus a los viajeros que regresaran de las regiones de riesgo a la luz del aumento de nuevos casos.

“Debemos evitar que los viajeros que regresan contaminen a otras personas sin saberlo y, por tanto, que se desencadenen nuevas cadenas de infección”, dijo el ministro en un tuit en su cuenta oficial, y añadió que, en consecuencia, “decretaría una prueba obligatoria para los viajeros que regresan de regiones de alto riesgo”.

También hoy, el jefe de gabinete de la canciller Ángela Merkel está instando a los alemanes a que ayuden a reducir las nuevas infecciones de coronavirus ahora para que el país pueda entrar en el otoño e  invierno bien preparado.

Helge Braun dijo que el aumento de contagios en los últimos días es “motivo de preocupación” y que las causas van desde el hacinamiento de los temporeros y de los trabajadores de la industria cárnica hasta pequeños brotes relacionados con reuniones familiares, viajes y actividades de ocio.

Braun apeló el lunes, seis meses después de que se detectara el primer caso en Alemania, a que todos se ciñan al distanciamiento y otras precauciones.

El ministro-presidente de Baviera, Markus Söder, dijo que le preocupa que el número de casos pueda aumentar de nuevo debido a los viajeros procedentes del extranjero y que le gustaría introducir tests del COVID-19 obligatorios y gratuitos en los aeropuertos alemanes y pruebas voluntarias en las estaciones de ferrocarril de Múnich y Nuremberg, así como en los pasos fronterizos para automóviles.

También quiere hacer pruebas a todos los trabajadores de la cosecha – una granja entera con 500 personas fue puesta en cuarentena en el estado alemán de Baviera el domingo después de que 174 trabajadores resultaran positivos para el virus.

Las autoridades confían en que el brote en la ciudad de Mamming, en el distrito de Dingolfing-Landau, no se haya extendido fuera de la granja.

Las personas contagiadas han sido separadas, mientras que se ha levantado una valla alrededor de la granja y se han desplegado guardias de patrulla para asegurarse de que nadie se vaya.

Grecia se dispone a ampliar la obligatoriedad de las mascarillas

Las autoridades de Grecia dicen que es probable que extiendan el uso obligatorio de mascarillas en iglesias y centros comerciales, citando el relajamiento de la población a las directrices de seguridad contra la pandemia.

Grecia ha mantenido una baja tasa de infección desde que terminó las medidas de cierre y se abrió al turismo en las últimas semanas, pero ha visto un aumento en las infecciones de verano en las ciudades – llegando a 4.193 casos totales confirmados y 202 muertes para el domingo.

Los casos en Austria van en aumento

La gente de la ciudad turística austriaca de St. Wolfgang, cerca de Salzburgo, fue instada a quedarse en casa después de que 44 personas dieran positivo en la prueba de COVID-19 el viernes.

Se cree que la infección se propagó durante las fiestas en los bares de la ciudad, dos de los cuales han sido cerrados temporalmente como medida preventiva. Todos los bares y clubes tienen que cerrar a las 11 pm.

Austria ha visto un aumento de casos después de relajar las restricciones, lo que llevó al canciller Sebastián Kurz a anunciar la semana pasada la reintroducción de mascarillas obligatorias en supermercados, pequeñas tiendas de comestibles, oficinas de correos y bancos.

Austria ha informado de más de 20.000 casos y más de 700 muertes relacionadas hasta ahora.

Una región italiana castiga hasta con 1.000 euros no llevar mascarilla

La región del sur de Italia de Campania ha impuesto una multa de 1.000 euros a quien no lleve mascarilla. Además, los negocios podrían verse obligados a cerrar por una duración de cinco a 30 días.

“Si nuestros conciudadanos piensan que el problema está resuelto, eso significa que dentro de unas semanas volveremos a una dura emergencia”, advirtió el viernes el gobernador de la región, Vincenzo De Luca, al anunciar la medida en Facebook.

La medida se aplicará a cualquiera que no lleve mascarilla en un espacio cerrado, incluyendo edificios públicos, supermercados, bares, restaurantes, tiendas, así como el transporte público (autobuses, trenes y metro).

Italia es uno de los países más afectados por la pandemia en Europa, con más de 242.000 casos y más de 35.000 muertes.

EURONEWS

error: ¡El contenido está bloqueado!