AMLO SOBORNA A ONU HABITAT CON 5.5 MILLONES DE DÓLARES PARA «EJECUTAR» PROYECTO TREN MAYA

MÉXICO – El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) y la agencia internacional ONU Hábitat firmaron un contrato de prestación de servicios por 5 millones 500 mil dólares. En él, la agencia internacional se compromete a dar “apoyo sustantivo y técnico” en la definición de los parámetros y estrategias necesarios para el Tren Maya. Lo nombraron: Acuerdo de contribución.

Al tipo de cambio, la cantidad equivale a 125 millones 950 mil pesos mexicanos. El contrato abarca los cinco estados involucrados en el tren: Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Tabasco y Chiapas.

Firmaron el documento el 20 de mayo del 2019. Tiene vigencia hasta mayo del 2021. Su objeto es la “Contribución para ejecutar el proyecto denominado ‘Desarrollo integral territorial y urbano de la región sureste de México-corredor regional Tren Maya’”.

En las obligaciones que estipula el contrato de servicios, marcan las modalidades de pago de Fonatur como contribución a ONU Habitat, las cuales dividen en tres. El organismo gubernamental dio una contribución en 2019 de 2 millones 330 mil dólares. En 2020 es de 1 millón 966 mil dólares. El próximo año será de 1 millón 204 mil dólares.

En el contrato, ONU Habitat restringe el uso de su identidad. Detalla: “En ninguna circunstancia se otorgará autorización con fines comerciales o para un uso que en cualquier forma sugiera el respaldo, por parte del ONU-Habitat, al FONATUR (de) sus productos o servicios”.

A esto, suma que el emblema de la agencia internacional o su nombre no pueden estar asociados con ninguna causa política ni ser utilizado “de manera inconsistente” por la “neutralidad del ONU-Habitat”.

RESPUESTA DE ONU HABITAT

ONU Habitat en México aseveró que «en todo el mundo, ONU-Habitat opera mediante acuerdos con los gobiernos del país para implementar acciones conjuntas -con el propio Gobierno-, sin obtener ganancias y asegurando que todos los recursos se destinan íntegramente a los proyectos. (…) Desde que se fundó en 1978, ONU-Habitat trabaja en más de 70 países con esquemas similares al que rige su trabajo en México, donde opera desde 2004 con proyectos en la mayoría de los estados».

A la ONU Habitat se le pregunto si firmar contratos con los gobiernos federales es un mecanismo usual de la ONU y si es la primera vez que firman uno con México, a lo cual no respondió.

En noviembre y diciembre del 2019, el gobierno federal realizó un “ejercicio participativo” con fases temporales de etapas informativas y de consulta en los cinco estados que involucra el proyecto.

La oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos señaló que el Fonatur proporcionó información parcial e incompleta. Y sólo expuso los supuestos beneficios del megaproyecto sin evocar potenciales negativos.

También resaltó que el gobierno no cuenta con los estudios sobre los impactos del megaproyecto o no los ha difundido. Dijo que “las personas de las comunidades expresaban su conformidad con el proyecto como un medio para recibir atención a necesidades básicas como agua, salud, educación, trabajo, vivienda, medio ambiente sano y cultura, lógica que afecta el carácter libre de la consulta”.

La falta de información sobre los impactos del proyecto es una denuncia contante en los cinco estados.

LA INCONFORMIDAD EN CAMPECHE

De los tres estados que conforman la península del sureste, ONU Habitat tiene registrada actividad en Campeche.

Los habitantes de esta ciudad a la orilla del mar acusan que es un atropello que las autoridades federales y estatales aún no les muestran cómo sería el proyecto del Tren Maya completo. Lo solicitaron a la agencia internacional en las diversas citas que han tenido. Sin embargo, narran que en las citas que han sostenido con los representantes, éstos han negado tenerlo.

Integrantes del colectivo Tres Barrios relatan que no les han dicho, ni las autoridades ni ONU Habitat, qué casas o barrios tendrían que ser reubicados. Tampoco les han explicado cuántos metros son de derecho de vía. Actualmente las casas se encuentran a una distancia entre 3 y 7 metros del tendido ferroviario.

De acuerdo con las estimaciones del colectivo Tres Barrios, son por lo menos 300 propiedades las que están en el paso del tren y están en riesgo de desalojo. Denuncian que integrantes de ONU Habitat solo pasaron en plena pandemia por sus barrios a censarlos.

Hay familias que viven en esas tierras antes de que pusieran el primer tendido del tren. Estas personas sufrieron el proyecto de extensión ferroviaria durante el periodo de Lázaro Cárdenas (1934-1940) pues les obligaron a ceder los derechos de sus propiedades. Las familias en la ciudad de Campeche lo recuerdan y advierten que no están dispuestos a ceder a la fuerza de nuevo su patrimonio.

Es el caso de Guadalupe Gutiérrez Cáseres, quien heredó de su madre y de su abuela una casa donde viven ella y sus dos hermanas, en un terreno que fue dividido por la vía del tren. Del otro lado de la vía viven su tío y su familia.

“Nos sentimos hostigados por las autoridades y por las visitas de la ONU en pandemia. Este predio perteneció a mis antecesores desde 1893. Hace más de 127 años que nuestra familia ha vivido aquí. No es  justo que un proyecto que viene de afuera nos arrebate esto. Mi mamá se iba a levantar a defender su casa, su hogar; aquí nació, aquí creció, aquí se casó. Yo por eso ya me volví una activista”, asegura Guadalupe Cáseres, quien prefiere ser nombrada con su apellido materno por el legado de su madre.

LA ENCOMIENDA

ONU Habitat estuvo en el banderazo que dio el presidente Andrés Manuel López Obrador en el tramo 2 del Tren Maya, que va de Escárcega-Calkiní, con el mapa del país todo en rojos por la pandemia de covid 19.

La licitación de este tramo fue otorgada a CICSA, SA de CV, empresa de Grupo Carso del millonario Carlos Slim, en convenio de asociación con la empresa española FCC Construcción S.A. de la cual Slim es accionista; la cual estuvo involucrada con corrupción de Odebrecht en Panamá.

ONU Habitat comenzó a visitar la región luego de la firma del contrato. En sus cuentas de redes sociodigitales y en sus comunicados incrementaron las publicaciones sobre el megaproyecto en una página especial. Mapas, recorridos, fotografías del estado de las vías. Incluso, aunque no hay trazo oficial todavía, señaló las partes que serían afectadas en la ciudad de Campeche.

En julio de 2019, Fonatur invitó a representantes de diversas organizaciones y comunidades mayas, comisarios ejidales, representantes de ONG, científicos y académicos a una reunión informativa y de diálogo en presencia del director ONU Habitat para la Oficina en México y Cuba, Eduardo López Moreno Romero, y del director general Rogelio Jiménez Pons. La realizaron en Zoh Laguna, Calakmul. Expusieron el proyecto de Comunidades Sustentables. En esa ocasión, Moreno Romero aseveró que “el que no se suba al tren, se lo va a llevar el tren”, documentaron las personas presentes y advirtió que se arrepentirían.

Fue a finales de enero del 2020 que Katia Meave delegada del gobierno federal en Campeche y Xavier García Romero, enlace del Tren Maya, se encargaron de decirles a los vecinos, incluida Guadalupe, que las familias serían desalojadas del trazo. Esta serie de sucesos los ha documentado el colectivo Tres Barrios.

Un mes después, a inicios de marzo, ONU Habitat repartió volantes debajo de las puertas, en las casas y a las personas que se encuentran cerca de las vías del tren, por donde aún pasan las locomotoras de carga.

En el contrato, ONU Habitat acuerda con Fonatur seis ejes temáticos secuenciales para dar seguimiento en el territorio:

1. Narrativa del Proyecto: una intervención regional para llevar la prosperidad nacional a la región sureste apoyada con la construcción de evidencia y buenas prácticas, 2. Espacios de coordinación e instrumentos para la gestión del territorio, 3. Evaluación ex ante de posibles impactos (negativos y positivos) del Proyecto generando bienestar, 4. Plan de estructura territorial de la región sureste (corredor regional) desde la perspectiva de reordenamiento y articulación de varias microrregiones y centros urbanos, 5. Planeación urbana e instrumentos operativos para los entornos de las estaciones del Tren Maya, y6. Mecanismo de monitoreo. Acompañamiento del proceso y evaluación de resultados

El 30 de marzo, ONU Habitat aseguró que 84 por ciento de las personas con las que ha hablado que viven en los costados de la vía ferroviaria están a favor de una posible relocalización, mientras que el 16 por ciento está disconforme.

Para Guadalupe Cáceres esto es “inaudito”, ya que todos los vecinos con los que se han organizado desde el colectivo no están dispuestos a dejar sus casas, con títulos de propiedad desde antes del primer tendido de las vías.

“El proyecto se está haciendo en las rodillas de las personas. El señor viene a dar banderazo de inicio en varios tramos. Hay que recordar que en Campeche y Chiapas tenemos dos amparos”, denuncia la señora Cáceres.

En consulta con distintos vecinos, no todos integrantes del colectivo Tres Cruces. La mayoría dijo que se reunió con ONU Habitat y le expresó su negativa a ceder o abandonar su patrimonio por el megaproyecto. Se mostraron preocupados por el suelo poroso o cántico en el que viven y los accidentes del tren que han acontecido. Un grupo de académicos pidió protección ante la CIDH por el acuífero de toda la península.

Las personas expresan preocupación pues ven que la ONU no da más salidas más que la relocalización. Esta agencia dice que “interrumpió las actividades que estaban previstas en campo”. Pero las habitantes expresan su preocupación:

“Estamos consternados por la forma en que nos quieren desaparecer como barrio. Con tradiciones y costumbres desde años antes de que estuvieran las vías del tren. Es lamentable la forma en que lo están llevando. No hay acercamiento de las autoridades, a decirnos cómo es el proyecto, qué conlleva”, denuncia Carmen Castillo, vecina del barrio Camino Real, un territorio de pescadores en la ciudad de Campeche.

La madre de Carmen tiene problemas con el sistema nervioso y saber de la visita de quienes quieren la reubicación le agravó los problemas de salud. Carmen tuvo que rechazar la visita de la ONU Habitat pues asegura que con ella su madre se pondría peor.

Los vecinos describen que al principio era buena la presencia de esta agencia en el estado. Pero eso cambió por el actuar que han tenido, por la forma en que promueven el proyecto, por levantar el censo en plena pandemia y por la amenaza de una reubicación inminente.

LA RELACIÓN CON FONATUR

En la visita que realizó a México la directora Ejecutiva de ONU Habitat, Maimunah Mohd Sharif en noviembre del 2018, se reunió con los equipos del gobierno entrante que ahora dirigen Fonatur y Sedatu. Informó que exploraron “futuras oportunidades de desarrollo territorial asociadas a proyectos estratégicos en la región sureste”.

Ya en la gestión de López Obrador, en mayo de 2019 se realizó la a Asamblea de ONU Habitat en la Ciudad de México. Seis días después de la firma del contrato de servicios entre la agencia internacional y Fonatur.

“La directora de ONU Habitat, Maimunah Sharif, reiteró el apoyo al proyecto del Tren Maya y destacó la importancia de cambiar la visión de ‘solo un tren’ por la de un proyecto territorial de desarrollo y bienestar compartido para el sureste”, destacó Fonatur.

La dependencia informó que habían firmado un “convenio” para el desarrollo integral regional, territorial y urbano de la región sureste de México, a través del Tren Maya.

Maimunah Mohd Sharif realizó una visita a México en octubre de 2019. Sostuvo una reunión con Rogelio Jiménez Pons, director de Fonatur. Fue “para dar seguimiento al proyecto Desarrollo integral Territorial y Urbano de la Región Sureste de México – Corredor Regional Tren Maya”, informaron.

La misión de Maimunah Mohd Sharif en esta visita de octubre fue para participar en “La celebración del día mundial del Habitat” en el Museo de Antropología. A raíz de este evento, Fonatur publicó un comunicado donde resaltó la “colaboración” con la agencia de Derechos humanos en el ordenamiento territorial que traerá el Tren Maya. Jiménez Pons aseguró que el proyecto traerá estrategias urbanas y soluciones a los problemas de la península:

“La organización territorial pretende brindar soluciones a la región, para traer bienestar. Por ejemplo, el proyecto contempla el tratamiento de la basura, la cual también genera inequidad, ya que en el sureste mexicano el tratamiento y reciclado es un tema poco frecuente”, dijo Jiménez Pons en el día del Hábitat del año pasado.

En esa misma visita, la directora Ejecutiva de ONU-Habitat y secretaria General Adjunta de la ONU se reunió con el gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín, y el director general de la Agencia de Proyectos Estratégicos de Quintana Roo (Agepro), Eduardo Ortiz Jasso. Firmaron un acuerdo “de asistencia técnica para el desarrollo de una Estrategia de Implementación de proyectos estratégicos”.

Todo esto ha sido informado por esta misma agencia. En ningún momento, las partes informaron que esta relación se trataba de un acuerdo a través de un contrato. PIEDEPAGINA  Daliri Oropeza

OPACIDAD EN LOS CONVENIOS PARA “TRANSPARENTAR” EL TREN MAYA

El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) y sus funcionarios suelen presumir que el Tren Maya goza del apoyo de dos agencias de la ONU; sin embargo, omiten decir que este apoyo costará al menos 8 millones 566 mil dólares al erario… unos 190 millones de pesos a la tasa de cambio actual.

Hasta el momento la administración de Andrés Manuel López Obrador se ha comprometido a pagar 6 millones 882 mil dólares al Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat) y otro millón 684 mil 337 dólares a la Oficina de la ONU de Servicios para Proyectos (UNOPS) por servicios relacionados con el Tren Maya. Estas agencias y sus titulares, a su vez, promueven activamente el proyecto desde hace más de un año.

Tras una búsqueda en los archivos del Fonatur almacenados en la Plataforma Nacional de Transparencia, Proceso localizó dos acuerdos y una enmienda celebrados con las agencias de la ONU: extrañamente, la dependencia a cargo del Tren Maya tachó partes enteras de los tres documentos con el argumento de que se trata de “información confidencial” de los organismos internacionales.

Las partes tachadas comparten el mismo fraseo: “Información confidencial de (ONU-Hábitat o UNOPS, en su caso) que refleja la ejecución del proyecto y la estructura de costos (directos e indirectos) basados en la implementación de los servicios y diferentes insumos necesarios para cumplir con su objeto y la atención de sus reglas, reglamentos, regulaciones, políticas y procedimientos financieros”.

Eduardo López Moreno Romero, director de la Oficina para México y Cuba de ONU-Hábitat, expresa su sorpresa cuando se le dice que los documentos fueron tachados: dice a Proceso que ignora la razón y añade que las agencias de la ONU no manejan “información confidencial” porque “no tenemos nada que ocultar” y “no hay ninguna razón por la cual no se deberían hacer públicas”.

López Moreno sostiene que tampoco ha escuchado acerca de Eclecsis Sinergia y Tecnología, S de RL de CV, empresa a la que el Fonatur adjudicó de manera directa un contrato de 11 millones 262 mil pesos (sin IVA) por un servicio de “asistencia técnica para la coordinación Fonatur-ONU-Hábitat en el desarrollo de un programa integral territorial de la región sureste de México, y la elaboración de insumos estratégicos para fortalecer la integración de las vocaciones económicas de las microrregiones con la demanda de transporte de carga del Tren Maya”.

Como en los convenios con las agencias de la ONU, 21 de las 25 hojas de los anexos del contrato con Eclecsis –las que detallan los servicios contratados– están tachadas con el argumento de que se trata de “información confidencial de aplicación industrial y/o comercial”. Proceso llamó a las oficinas y envió un correo a Juan Carlos Pérez Alfaro, representante legal de la empresa y firmante del contrato, pero no recibió respuesta.

El martes 16 este semanario envió una serie de preguntas al Fonatur respecto a aspectos y hallazgos de este reportaje; David Ordaz Chávez, su director de prensa, dijo que transmitió el cuestionario a las áreas involucradas; al cierre de esta edición, la tarde del viernes 19, aún no había respuesta.  PROCESO

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