EL EJÉRCITO ESPAÑOL SE ALISTA PARA ENFRENTAR EL PEOR DE LOS ESCENARIOS

MADRID – El Ejército Español se prepara para el peor escenario, con el supuesto de que se tardará un año y medio más en alcanzar la normalidad, y ante la eventualidad de un nuevo colapso en el sistema sanitario. Se pretende estar disponible para actuar a la mayor brevedad para poder reforzar a la sanidad y asistir eficientemente en la lucha contra la pandemia

Esperar lo mejor y prepararse para lo peor, reza una antigua máxima, aunque en este caso se trata de prepararse para el escenario más probable… Los analistas militares consideran que se podría tardar en volver a la normalidad hasta un año y medio más, por mucho que las Comunidades Autónomas se apresuren en avanzar en las fases de la desescalada.

Con los escenarios de rebrotes y nuevas oleadas de contagios muy presentes, los expertos militares se preparan realizando una serie de ejercicios, para cualquier eventualidad al respecto.

Mientras continúa la Operación Balmis, con un despliegue de efectivos en apoyo a las autoridades civiles en todo el territorio nacional. El Ejército baraja los escenarios de nuevos colapsos en el sistema sanitario y estudia las formas en las que podría asistir, mientras ensaya formas eficaces y rápidas de poder hacerlo.

El escenario en el que trabajan se basa en las premisas más probables dada la información actualmente disponible que contempla que ninguna vacuna ofrecerá un 100% de protección y no podrá estar lista hasta enero-febrero de 2021, siguiendo los protocolos occidentales establecidos.

Por lo que el coronavirus no desaparecerá, pero la inmunidad adquirida por los individuos contagiados, y los muy posibles tratamientos eficaces que se descubran y la futura vacuna, determinará que los problemas que surjan sean mucho menores.

Habrá dos oleadas más de epidemia. Aunque en verano descenderá el número de contagios ya que el calor ralentizará la expansión, aunque no la detendrá completamente, se producirá una segunda ola de COVID-19 al final del próximo otoño, y posiblemente esto mismo se repita en el invierno siguiente.

El problema no es tanto el número de casos severos o muertes, sino que se acumulen todos a la vez de nuevo y colapsen los servicios sanitarios.

Teniendo en cuenta que el aislamiento no ayuda a detener la expansión, pero sí a ralentizarla, consideran que La idea fundamental para el Ejército es que se debe vigilar y estar preparados para la siguiente ola. El mayor peligro en el futuro serán las aglomeraciones.

Entre las medidas que consideran eficaces está la de disponer de una aplicación de teléfono móvil de control contactos para próximas oleadas.

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