EL SISTEMA HOSPITALARIO EN EL CORAZÓN DE MÉXICO, AL BORDE DEL INFARTO

MÉXICO – Sin haber alcanzado el pico de la pandemia, la saturación y la falta de información sobre el estado de pacientes se agudizó en algunos hospitales de la capital mexicana, donde incluso hubo protestas de familiares, lo que forzó a las autoridades a reconocer la situación y tomar medidas para revertirla.

En México, los infectados ya se acercan a los 25.000 y los muertos superan los 2.270 y, aunque no hay manera científica de estar seguros, las autoridades estiman que el pico de contagio de la pandemia podría llegar este miércoles.

En este brote nacional, Ciudad de México es el principal foco con más de 500 muertos y 6.785 contagios.

Un tercio de los 69 hospitales habilitados para atender la pandemia en el área metropolitana, donde viven 22 millones de personas, ya no admite pacientes, lo que obliga a enfermos y familiares a emprender un largo periplo para conseguir ser atendidos en otro centro de salud.

Esta situación, que se arrastra desde hace semanas, estalló el viernes pasado, cuando un grupo de familiares irrumpió en el Hospital General Las Américas de Ecatepec, a las afueras de Ciudad de México, para confrontar al personal médico por la falta de información sobre el estado de salud de los pacientes.

Tras la protesta, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, anunció que se instalarán carpas afuera de los hospitales para informar a los familiares las 24 horas.

Además, las autoridades capitalinas facilitarán videollamadas entre los enfermos de coronavirus que están aislados y no pueden recibir visitas, y sus familias.

Mientras tanto, las autoridades trabajan a contrarreloj para aumentar la capacidad hospitalaria de la zona del Valle de México, que incluye la capital mexicana y 59 municipios cercanos, donde ya están ocupadas el 61% de las 1.800 camas con ventilador y el 69% de las 5.000 camas de hospitalización general.

Según los peores pronósticos, se requerirán 3.000 camas con ventiladores. Por eso el Ejército y la Marina anunciaron que pondrán a disposición del sistema sanitario 1.400 camas nuevas, y ayer el gobierno capitalino sumó a otros cuatro hospitales a la atención de la pandemia.

Paralelamente, se abrió un centro de convenciones para albergar a enfermos en estado estable, que ya tiene ocupadas 34 de las 234 camas disponibles. A esto se prevé sumar un autódromo con otras 218 camas, pero aún debe ser habilitado.

Además, el gobierno mexicano recibió los primeros 211 ventiladores mecánicos de los 1.000 que adquirió gracias a la ayuda del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, consideró como un “amigo”.

En este contexto, las autoridades sanitarias prevén el pico de la pandemia este miércoles, más de dos meses después del primer caso detectado en el país, y creen que en junio podrán comenzar a volver a la normalidad,

Una de las grandes preocupaciones del gobierno mexicano y del capitalino es la crisis económica que provocó las medidas preventivas de aislamiento y distanciamiento social impuestas para intentar frenar la transmisión del virus.

Pese a que México nunca impuso una cuarentena obligatoria, su economía se vio duramente golpeada por los efectos de la pandemia.

Un dato positivo que contrastó con la caída de la actividad económica fue el aumento de remesas, un ingreso vital para miles de familias mexicanas.

Entre febrero y marzo, el volumen de remesas aumentó 49% hasta los 4.016 millones de dólares.

En cambio, las cifras de violencia y su incidencia en la economía volvieron a empeorar.

México registró por tercera vez consecutiva su año más violento al cerrar 2019 con más de 35.500 personas asesinadas, una tasa de homicidio 1,4% mayor que la anterior.

Según el Índice de Paz México 2020, elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP) y publicado hoy, la inseguridad tiene un impacto en la economía mexicana de 4,57 billones de pesos, lo que equivale al 21% de su Producto Bruto Interno (PBI).

Este monto implica un costo per cápita de 1.511 dólares y el equivalente a ocho veces el presupuesto destinado a salud pública, explicó Carlos Juárez, director en México del IEP, al presentar el informe, citado por EFE.

Pese a la pandemia de Covid-19, este marzo fue el mes más violento del mandato de Andrés Manuel López Obrador con un total de 3.000 homicidios, según informó el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Telam

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